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Mis niños adorados, como se los dije el día martes, les voy a despepitar mi humilde opinión sobre este evento llamado Talent Land. En este caso, la verdad iba con altas expectativas, las que tuve previamente en antiguas ediciones y voy a dividir en dos partes estas líneas. En esta primera parte te voy a dar mi opinión honesta de esta edición del evento y en la segunda parte te voy a contar, al estilo del Abuelo Simpson cómo eran los eventos entre el 2009 y el 2017, los que me conocen saben que se va a poner bueno.

Pues bien, mis niños. Al grano.

Cuando se anunción que Talent Land regresaba a CDMX, pensé que iba a regresar con mucha de la parafernalia que lo caracterizaba desde sus ediciones pasadas, concretamente desde 2018 que se concretó con dicho nombre, que se desarrollaba en Expo Guadalajara, cuando comenzaba el hackathon persé (y donde participé una vez, pasando a “semifinales”), disfruté del camping, sin embargo al poco tiempo las cosas fueron mejorando y usaba Airbnb, viajes en autobús de ETN a Guadalajara desde el EdoMex y luego cambiaron por aviones. Talent Land mal que bien, es parte de mi vida profesional.

Cuando sacaron el sorteo de entradas, solicité una y para fortuna de Dios salí seleccionado. Fue cuando preparé todo para ir a Expo Santa Fe (al menos lo veía como el regreso del hijo pródigo, aunque haya cambiado de razón social), reservación de hotel, guardar un poco de $$$ para viáticos (gasolina, comida, etc), pedir unos cuantos días de vacaciones en el trabajo. Todo estuvo en orden en cuanto a eso.

Llegó el día 7 de abril y me dispuse a ir a la aventura. Preparé mis maletas, mis gadgets, un disquito duro, preparado para únicamente irme al hotel todo dado al carajo a descansar, tomé las llaves de mi carro y al abordaje, mis valientes. Llegué al hotel, estacioné mi carro en el valet, hice check-in, todo en orden, dejé maletas y me llevé mi mochila de trabajo (donde llevo mis gadgets) pasando al booth de registro. Al pasar el arco de seguridad, no esperaba lo que venía después, pero se resume con una sola frase que dice Kristoff Raczyñski: SANTA MADRE DE DIOS.

Sí, adivinaron, fue una mafufada, este evento fue una pendejada.

Lo que antes llegó a caracterizar a la Talent Land se había esfumado. Al entrar lo único que veías eran booths y activaciones mercadológicas, en su gran mayoría para reclutamiento por parte de sus despachos de recursos humanos. Google llevando sus workshops (los mismos que da en sus propios eventos), llevaron a Greenpeace y a UNICEF (como pa’ qué diantres ¿cubrir la agenda 2030?), Maruchan intentando llevar algo de gaming al evento (spoiler: no lo lograron), EXA FM con un conferencista que trabaja en Grupo Radio Centro (harto random), activaciones con un buen de gente y algunas sin organización, en fin, como tal el recinto lo podías recorrer en menos de 1 hora y media, con todo y que te parases a conseguir swag de alguna empresa que te interesase.

Lo único que medio guardaba la esencia de lo que era antes Talent Land era el área del hackathon, que se encontraba completamente restringida a los talentos, cosa de la que voy a platicar en breve. Sin embargo, sí me gustaría enunciar tooooooodo, con honestidad, se los juro. Les pido una disculpa al comité organizador si es que se triggerean con lo que les voy a comentar, no deberían, pero si lo quieren mejorar, podrían tomar en cuenta a un “Don Nadie” en lugar de tomarlo como un hater.

Primero me iré con las cosas buenas, luego con las malas y luego con las que no tienen perdón de Dios (estuvieron dlv, como dice la chaviza):

Cosas buenas

El swag de las activaciones

Las activaciones en muchos de los booths fueron del agrado del público y en la gran mayoría de ocasiones lograron su cometido: obtener prospectos que puedan entrevistar para cubrir sus vacantes. De hecho, de varias de ellas me llevé un grato sabor de boca por el networking que hice con ellas. Me llevé muy buenas cosas, de este lado no me puedo quejar para nada.

Las jornadas de DJ’s

En el segundo día, decidí quedarme un ratito a escuchar la competencia de DJ’s que se dió y es algo muy grato que comiencen a llevar estas competiciones a la Talent Land, es un aliciente para los chicos que se quieren dedicar al entretenimiento y la música y puedo considerar que fue un acierto el que los hayan invitado. Espero que lo repitan.

Algunos speakers

De algunos speakers puedo considerar que tuvieron muy buenos temas de conversación, sacaron la curiosidad de los asistentes y eran entretenidas, al punto que de ir deambulando por el recinto (era eso o regresar a casa, perdiendo la inversión del hotel) pudiera quedarme o tomar asiento (si había) y escucharlo hasta el final. En mi opinión es un win, te llevas algo de esos speakers: su conocimiento, sin embargo no son todos, algunos era muy evidente que solo eran de relleno para entretener al público y no se desesperase.

Cosas malas

Otra vez el Mundo de Beakman

No tengo nada en contra del buen Paul Zaloom (de hecho lo admiro mucho, soy fan de Beakman’s World) pero el llevarlo a cada ratito, en mi opinión es desgastar una fórmula al grado de volver canon un meme:

Me pregunto seriamente ¿hay necesidad de hacer eso? Debe haber tantas cosas que pueden funcionar bajo el mismo esquema de la nostalgia y de entretener a chicos y grandes. Siento que el repetir una y otra vez esto mismo, va a causar aún más hartazgo entre los asistentes y no solo con el buen Paul, sino con otros speakers que ya han repetido.

La actitud de algunos speakers (y hasta de algunos talentos)

Bien, este es como un “empate a cero”. A veces no entendemos que los speakers también son personas y a la vez siento que los speakers se olvidan de que se deben a su público. Ni uno como admirador de algún speaker debe acosar y hostigarlos, pero no creo que los speakers tengan que ser rudos con sus admiradores si es que no te han faltado al respeto.

Entiendo que pueden todos llegar a tener un muy mal día o se hayan complicado las cosas, sin embargo, creo en las palabras que un amigo me dijo hace tiempo: atraes más abejas con miel que con hiel” y en algunos casos, toca aguantar vara, tal vez un autógrafo a un talento o que dejes en paz al speaker unos minutitos sea mejor que andar de mamerto.

Cosas DLV

Internet

Por el amor de Dios, se supone que estás en un evento de tecnología que es conocido por ser una LAN party y de verdad ¿NO PONES INTERNET? Si el comité organizador quiere escudarse con la de “es que el venue no lo permitía”, entonces ¿cómo es que el hackathon tenía hasta nodos cableados de red? Entonces, al no haber un servicio, en un lugar donde precisamente se caracteriza por tener un servicio de Internet del carajo, pues fue el completo caos. Muchas dinámicas que ocupaban internet eran lentas o no se podían realizar, los workshops de Google fueron un desastre, ya ni digamos los que la misma Talent Land planeó. Al momento de que ví que definitivamente no había conexión alguna a Internet, mejor regresé al hotel a dejar mi mochila y mis gadgets. Me dí cuenta que era un evento en donde únicamente era necesario llevar una libreta (y ni eso jejeje) y una pluma.

Streamings cero

Igualmente y debido al nulo servicio de Internet, no hubo streamings de las conferencias. Esto en mi opinión era algo buenísimo, pues si por alguna causa te perdías una conferencia, te daba oportunidad de verla en diferido por si se empalmaba con algún workshop o taller, e incluso hasta te servía para armar una playlist y tener los mejores momentos del evento. Ahora, incluso desde el hotel intenté ver si podía hacer eso y pues, nada más no se pudo. No hubo nada de ello y pues el contenido de esta Talent Land solamente quedará en los videos que haga el comité organizador para sus redes y su canal de YouTube.

Adios a la descomunal LAN Party

Si algo caracterizaba a la Talent Land era la presencia de lugares para que estuvieran los talentos con sus computadoras (de escritorio o portátiles) y gozar de una experiencia de Internet nunca antes vista y tenerla en esta edición sería maravilloso. SPOOOOOILEEEEEER: NO LA HUBO, ni un solo nodo, si acaso 3 sectores de 3 mesas cada una en todo el recinto (sin contar el de Google, ese cuenta como stand o booth) y ninguno con internet cableado. Solamente vi en todo el evento una computadora de escritorio, sin contar las que siempre veíamos en las comunidades, que también se vieron insanamente reducidas.

…y a la Gaming Land

Si algo le gusta a la mayoría de los talentos es el gaming y “aquel que esté libre de pecado, que arroje la primera piedra”. Sin embargo, el sacar la “gaming land” del evento fue un error garrafal equiparable a la falta de Internet. Tal vez los organizadores no pudieron (o no quisieron) contactar a los referentes de la Industria Mexicana de videojuegos, pero lo único que estuvo fue el stand de Maruchan y las “arcades” de SODVI (que ya andan más metidos en polaca que en verdadero desarrollo de videojuegos, les he de decir). Era algo muy placentero ver ya de perdida a los streamers y tiktokers que se dedican a todo esto de los videojuegos y a ver colegas del desarrollo indie. De hecho era una gran oportunidad de mostrar el auge en el desarrollo indie con esto de los layoffs a nivel internacional, pero bueno, perdieron una gran oportunidad. Lástima.

Workshops sin Internet

Tenía el ánimo de entrar a algunos workshops, sin embargo con la falta de Internet, el siquiera seguirles el hilo era prácticamente imposible. El seguir los workshops de Google era como intentar perseguir al Correcaminos, a medio workshop te perdías por la falta de Internet y te desesperabas, por lo que ya no hice ni el más mínimo esfuerzo de ir a otros workshops. El evento estaba condenado y solamente me quedé para convivir con mis amigos.

¿Y las comunidades apá?

Algo que movía a la Talent Land y con madre eran las comunidades. Según el portal de Talent Land había registradas 234 comunidades de talento, pero para serles sincero, solo ví presencia de máximo 20 y eso viéndome magnánimo porque pusieron un banderín o un pendón o tenían un pequeño booth. Me imagino que con la falta de los elementos que ya mencioné, todo eso se fue por un tubo, muchas comunidades desaparecieron o están escondidas. Ahí sí que he estado bastante desconectado de las mismas, pero ¿por qué no? volver a estar conectado a las mismas, pero como quien dice las chingonas, no las que se inventa un tiktoker para acarrearse más views o tener fanboys.

Dame unos pesos más y te trato como rey

Antes, en las LAN parties no había esa parafernalia de ser platino ni mucho menos (y miren que se los digo como uno de los que consiguió la expansión, bien iluso yo), pero eso de segmentar a los talentos como si fuera un concierto de AC/DC o los Rolling Stones, está de más. Se supone que estos eventos son para estar unidos y darnos cuenta de que podemos llegar a esos logros sin necesidad de aplicar las de Ticketmaster, ahora si las vas a aplicar, ¡aplícalas bien! La experiencia del Platino no tenía nada de adicional, si acaso tener periqueras, abasto de paletas y una pequeñita degustación de tequila, de ahí en fuera, nada.

Antes nunca hubo necesidad de ello y mucho menos mostraban cómo trataban como reyes a los speakers (no niego que hay que hacerlo, pero ¿para qué mostrarlo?), todo eso se hace tras bambalinas en un evento común y corriente para no provocar envidias (en mi caso no hay bronca), pero esto del platino y la sala de speakers definitivamente estuvo de más.

Pero en fin, mis niños, he hecho un poco de catársis con este post y de verdad yo siento que el comité organizador, aunque tal vez me baneen de por vida de Talent Land, me tiren de a lucas y no hagan nada o salir con la vieja confiable de “es que no eres el target”, me gustaría que pudieran hacer una retrospectiva de tantos años que han pasado no solo con ellos, sino de eventos que sucedieron en el pasado y uno de ellos que a la postre le dió vida a la misma Talent Land: la Campus Party, misma de la que les hablaré en la parte 2.

Eso, en verdad, me gustaría que las nuevas generaciones lo vivieran, sin tanto booth (o aislado de la LAN Party como evento libre), que dejásemos de ver a los talentos (no me gusta usar así el término, pero así lo usa Talent, ni modo) únicamente como un CV, una hoja de vida, un resume para que el primero lo agarre. Que se desenvuelvan en verdadero conocimiento, nazcan más y mejores comunidades y que renazcan estas LAN parties como lo eran cuando yo era un estudiante.

Lamentablemente, le doy a Talent Land un 3 de 10, sólido.

Sternie out.

Marco Ramírez

Desarrollador de apps web, móviles y videojuegos. Cuento con 14 años de experiencia en ingeniería de software en general y soy fan del Señor de los Anillos, el fútbol americano y de varios videojuegos. Siempre hago las cosas por la derecha.

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